De hecho estas preguntas estan respondidas de alguna manera en cada acto humano, no reflexionamos cada vez que, por ejemplo, atendemos "prontamente" el llamado "del ser querido" , no hace falta, hacemos y listo, determinamos algo que parece automático ...o determinamos no hacerlo. Definimos besar a nuestra pareja antes de salir a trabajar si convivimos, o dejarla dormir para no molestarla y ahorrarnos el saludo de quien quizás nos limita o detiene en muchas cuestiones practicas de nuestras vidas; por quienes (por una elección personal), hemos decidido ceder varias cosas en pos de una "buena" relación, convivamos o no.
Y luego cuando uno esta solo desea por cualquier medio volver a recuperar esas relaciones complejas, con cierto grado de limitaciones personales, porque la Soledad nos abruma, nos pone ansiosos, y también porque no, nos entristece y nos "bajonea". Como dice el dicho popular, no es buena consejera, tanto como el alcohol.
Espero haber sido al menos un poquito claro, y no un enredo, de que por sí mismo, ya lo son estos asuntos. Cada uno sabe si siente que el otro nos retrasa, o los que nos retrasamos somos nosotros y le adjudicamos la responsabilidad a esos otros, (¿será una falsa antinomia "amar" vs vivir?.. ¿ pero porque muchos mortales lo experimentan?), o en el mejor de los casos ¿nuestro camino va de la mano con la de aquellos en perfecta armonía ? ...en fin.
La obra que esta a continuación es de Munch de "El grito", se llama "Separación". me pareció apropiada. Un abrazo.


