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Bienvenidos.. espero que podamos compartir algunas inquietudes, que si no estan quietas es porque algo nos mueve a repensarlas, aveces de forma indefinida, afortunadamente. abrazos

jueves, 14 de julio de 2011

Un largo camino

Quiero proponer un interrogante; comenzar con interrogantes me parece no la mejor manera, sino la mas honesta. Tengo una larga lista de ellos pero afortunadamente no voy a exponerme/los a semejante agotamiento, ni tampoco creo que sea necesario dilucidar todos los que hemos ido acumulando a través de nuestro camino, (el de cada uno). Otro motivo: el porcentaje de interrogantes es abrumadora y lamentablemente superior al de las respuestas; y sin embargo, podemos convivir igual con esas estrecheces de sentidos. 

Ahí va: ¿Qué hace que esta vida tenga importancia individual o colectivamente?; ¿Cuáles son las cosas que nos sostienen, es decir que no nos dejan abandonar el barco de la vida?; ¿Qué motivos son suficientes para nosotros?; ¿necesitamos varios o uno muy poderoso?...


Reconozco cierta generalización en este interrogante, y como va dirigido a todos inclusive a mi mismo, ya que es una de las cosas que me pregunto a diario, entre otras... voy a comenzar a dar mi opinión... (Yo también tengo que remar a diario).
Una de esas cosas fabulosas y extremadamente enigmáticas de la vida es la capacidad de dar afecto y recibirlo, que por supuesto no todos lo tienen en el mismo grado, y estas capacidades conforman, a mi parecer, pequeñas células de relaciones afectivas entrecruzadas que hacen de sostén o estructuras, mas o menos sólidas, mas o menos confiables. Por ej.: el amor que les tengo a mis sobrinos... ¿porqué enigmáticas o complejas? hay algo teórico que se debate dentro de nosotros. yo les doy amor y ellos me lo devuelven, pero la vida nos pone delante nuestro una meta que es la supervivencia, y yo los necesito a ellos para vivir y ellos a mí, en el mas amplio de los sentidos, un hilo invisible nos pone frente a frente. No significa que tenga deseos suficientes de resolver este pequeño gran misterio, no me interesa hacerlo, los disfruto y ya...
Hay otras grandes bases en la que nos apoyamos a diario, nuestros objetivos personales, la religión que profesamos, Dios mismo, nuestra confianza personal, nuestra esposa/o, hijos, las sustancias que ingerimos legales o no, ...¿también podemos apoyarnos en nuestros no-objetivos?; ¿en nuestra no-acción? ; ¿En que otras cosas?; ¿ los amigos? etc... 
Me encantaría conocer tu opinión, la espero con cierta ansiedad, pero no me interesa en absoluto una cantidad de opiniones sino la Honestidad, si somos dos me alcanza y sobra, si somos mas mejor.
(Las fotos fueron tomadas un día de mucha neblina cuando regresaba de mi amigo Richard)                                                                                                                       
                                                                                                                          UN ABRAZO

2 comentarios:

  1. Rodolfo Canalla. Que buenos interrogantes! Hay que sudar bastante la camiseta, y no precisamente la camiseta canalla, sino, parafraseando tu postura respecto de donde parten esas preguntas, la camiseta de la honestidad, para por lo menos intentar dar un esbozo de respuesta. "¿Qué hace que esta vida tenga importancia individual o colectivamente?; ¿Cuáles son las cosas que nos sostienen, es decir que no nos dejan abandonar el barco de la vida?" Pienso que solo ello es posible si nos atrevemos a transitar el incesante camino de atrevernos a perseguir y realizar nuestros deseos...
    Una breve historia. Resulta que un día al genial dibujante Alberto Breccia le tocó morir; como a todos los hombres, tarde o temprano, le llegó ese día. Cuentan que Breccia dibujaba todo el tiempo, todo tipo de cosas, no paraba de dibujar, amaba dibujar. Ya viejo se enfermó gravemente, y no había vuelta atrás. La verdad es que nadie sabe que pensó Breccia hacia el final, sin embargo todos lo vieron seguir dibujando. Llegó un día en ya no se pudo levantar de su cama, pero seguía dibujando. Llegó otro dia en que no podía sostener su pluma, y ya todos preveeían el final. De hecho se acercaba el final. Cuentan que ya no hablaba, que estaba acostado sin fuerzas para levantarse, solo esperando...eso creían... Así transcurrieron algunos días hasta que sucedío algo asombroso: Breccia no se levantó de su cama, ni se mejoró, ni siquiera habló, lo asombroso que sucedió fue que Breccia sacó su mano temblorosa de entre las sábanas, la extendió hacia el cielo, y en el aire comenzó a trazar líneas imagianrias, a dibujar...Al rato murió. Así fue como todos entendieron, los que lo vieron, los que luego contaron la historia, que Breccia no estaba esperando, Breccia seguía remando. Remó desde largas distancias con ganas y hasta el final, remó hasta que un día el barco lo dejó, dibujando...
    Cuento esta historia, estimado amigo, para transmitirte lo que considero que es la causa que justifica nuestro remar: nuestros sueños, nuestros deseos, nuestros anhelos; hasta que el barco, un día incierto, nos deje, y la muerte, inapelable, nos encuentre haciendo lo que nos gusta...
    Un candorozo abrazo,
    Un amigo.

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  2. Gracias, amigo Camus muy ejemplificador su comentario, mas que un comentario una editorial en si misma, me encantó eso que dice, que el día que nos toque partir estemos haciendo eso que tanto nos gusta y no quizás sufriendo la espera, esa espera con la que muchos seres humanos convivimos a diario lamentablemente, como en un doble juego: postergando cosas y esperando ese momento futuro, muchas gracias y Bienvenido al blog!

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